Cayendo sin voz


Con  dulces palabras entre ambos
caímos en la cueva de la verdad
sin sentir frío sin ningún abrigo.



Con tus pies acariciaste los mios
caí a tu red de besos dorada
sin sentir ya no ser tu amigo.

Con coger mis dos heladas manos

caí por ser mi única amada
sin parar entre ambos el fuego.

Con mi llamado entre susurros

caí calmando toda la ansiedad
sin olvidar lo mucho que te amo.

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