Pereza



La huida del sexo
No somos culpables
sino la pereza
que ata nuestro espíritu.

Es aquella pereza
que llena de excusas nuestras bocas
que mueren como hojas de los árboles
privándonos lo que nos hace humano.

Lo humano es animal
que cae en abismos en secuencia
como una pesadilla
como una tormenta sinfín.

El ideal de la vida
se convirtió en el obstáculo enemigo
para arrancar del suelo los momentos felices
y convertirlos en recuerdos para la vejez.

Las historias se ocultan en la resaca
Los sentimientos se endurecen y mueren
Humanos con espíritu de pereza
dentro de la cárcel del olvido.

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